Dios nos escucha, se deja encontrar y nos atiende en nuestras necesidades

Para pedirle a Dios tenemos que estar seguros que nos escucha, y que puede ayudarnos. Pero también, la fe con la que pedimos, nos debe hacer actuar en la búsqueda de la gracia de Dios, de tal manera que tocaremos esperanzados la puerta de su gracia.

Todo lo que necesitamos como seres humanos Dios lo tiene, cuando nos formó del polvo de la tierra, también creó todas las cosas que nuestra vida necesita para sobrevivir. Todo esto podemos pedirlo en el nombre de Cristo, y nos es concedido conforme a su voluntad. Dios es la fuente de nuestra satisfacción física y espiritual, por eso debemos buscarlo con los ojos de la fe, y con Él todas las cosas. Cuando pedimos con fe y buscamos con diligencia en Dios, debemos esperar confiados, siempre esperando que se abra la puerta de su misericordia, para que abastezca nuestras vidas con la riqueza de su gracia.

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