Nada hay imposible para Dios

Nada ni nadie pueden impedir o detener lo que Dios ha decretado como bendición para su pueblo y para sus hijos, porque Él nunca pierde el control y el poder sobre todo lo que existe.

Si así es Dios, y si así actúa, debemos hacer plegarias ante Él de todas nuestras necesidades y anhelos. El poder de Dios está activo en todas partes, por eso en cualquier lugar y en cualquier momento podemos ser atendidos y protegidos con certidumbre, porque nuestro corazón siempre dependerá de Dios, cuando nuestro conocimiento sobre Él es el correcto y el necesario. Nuestro conocimiento de Dios mantiene una fe activa y perseverante en cualquier circunstancia.

Como nada limita e impide la presencia de Dios debemos estar en calma, porque está a nuestro lado en este preciso momento rigiendo todas las cosas con su poder infinito, y dirigiendo todo conforme a su determinación, con propósitos que nos benefician y que le glorifican. Por eso debemos siempre estar prestos a la voz de Dios, a su voluntad de manera obediente.

No caigamos en una condición de vida desdichada, porque si estamos seguros que Dios lo controla todo, es porque es dueño de lo que existe y también lo puede hacer todo. Por lo tanto, debemos implorar a su gracia diligentemente para que nuestras necesidades sean suplidas.

Es necesario que toda nuestra vida se muestre agradecida con Dios, lo cual es también motivo de regocijo, porque cuando reconocemos las bendiciones de Dios no faltará la alegría en nuestro corazón. Recuerda que si Dios hace lo que quiere, hará lo mejor en nuestras vidas.

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