Por la fe Dios nos da paz en nuestras aflicciones  

Dios tiene la palabra de sanidad en su boca y el poder en sus manos para liberar nuestro cuerpo de todo el mal, sin embargo, a nosotros nos corresponde la fe, pues Dios nos la ha dado como un recurso para buscar sus bendiciones y sus promesas.

“Cuando actuamos movidos por la fe buscamos a Dios a través de Cristo, porque con la fe tenemos la certeza que él es la solución para todas nuestras aflicciones.”

Aunque son muchos los males que hoy estamos enfrentando, aunque es urgente la salud para la raza humana, al igual que la provisión del pan, muchos se rehúsan a poner su fe en Dios, es por eso, que a través de toda la historia Dios nos está llamando para ser bendecidos con su poder y su gracia, y debemos corresponder a este llamado con la fe en Cristo.

Con mucho amor, Jesús llamó hija a la mujer que tenía mucha fe como para creer lo que mucho otros no creían, aún los que tenía mucho conocimiento de Moisés de los profetas, los que escudriñaban sobre la profecía mesiánica y vigilaban el cumplimiento de la ley, pero que a la vez rechazaron a Jesús. Esta mujer creyó que Jesús era el Mesías y por lo mismo creyó que él podía curarla. Jesús honró su fe, como si totalmente por la fe logró la sanidad de su cuerpo y la paz de su alma.

Dios siempre nos trata con amor, y nos favorece como a hijos, y considera nuestra fe como necesaria, porque la fe es el convencimiento de que en su amor y trato paterno tenemos las soluciones para las situaciones de nuestra vida. Es la fe la que nos permite confiar que cualquiera que sea la respuesta de Dios nos favorecerá en todos los ámbitos de nuestra existencia.

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