¡Cuidado con los falsos profetas!

Así como hay gente perdida sin el evangelio y enfermos muriendo, también hay falsos profetas que predican un falso evangelio y quienes se atribuyen milagros de sanidad, los cuales no son ciertos, más bien son montajes.

Los falsos profetas usan una pequeña parte de la verdad para construir una gran mentira, lo hacen movidos por sus propios deseos y propósitos meramente carnales, es decir, buscan seguidores y toman como negocio su labor proclamadora. No necesariamente tienen un acuerdo con satanás, más bien, satanás los aprovecha en sus propósitos. Hay otros que no tienen malos propósitos, pero su ignorancia los hace divulgar cosas que la Biblia no dice, anuncian bajo su imaginación y hasta movidos por sus inventos producto de sus emociones.

Todos estos aparecen como señales de los últimos tiempos, porque precisamente satanás querrá apartar de la verdad a los escogidos de Dios, cosa que no podrá. Realmente esta astucia de satanás fracasará, porque los hijos de Dios no podrán ser descarriados, ya que, aunque algunos se aparten, finalmente volverán a la senda correcta. Así que realmente, esta obra del diablo servirá sólo para manifestar a quienes han creído en la verdad, quienes han aceptado por fe que Cristo es el Señor y Salvador.

Los falsos profetas llegan disfrazados de corderos, pero son lobos rapaces, los cuales quedan al descubiertos; una de las cosas que son muy comunes en ellos, es proponer pactos económicos para que los oyentes sean bendecidos, traficar con el evangelio es muy común en ellos. Nadie debe vender las bendiciones de Dios, nuestras ofrendas son por gratitud a Dios, por la gracia gratuita que de él recibimos.

También los falsos profetas quedan al descubierto cuando dicen hablar en nombre de Dios y lo que declaran no se cumple, pero en este caso para engañar montan espectáculos previamente diseñados, para hacer pensar que son usados por Dios al realizar milagros de sanidad.

Pongamos atención a la verdad revelada por Dios, veamos cómo es que Dios actúa, cuál es el verdadero evangelio y cómo es que funcionan  los ministerios que Dios ha establecido para bendecir a su iglesia. No escuchemos a quienes no predican la verdad, perseveremos solo en la verdad de Dios.

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