Dios con su maravillosa gracia perfecciona a los quebrantados y humildes

Dios nunca dejará solos a los que lo buscan, nunca dejará sin respuesta el clamor de quienes piden misericordia confiando en su gracia bendita. Si venimos a Dios reconociendo nuestras imperfecciones, él nos perfecciona, porque es experto en quebrantarnos para moldearnos, por eso siempre nuestra actitud ante él debe ser humilde.

Somos objetos del amor de Dios, de su gracia maravillosa y de su presencia gloriosa, cuando reconociendo nuestra maldad buscamos su perdón. Siempre estaremos favorecidos por Dios cuando no despreciamos el ofrecimiento de su misericordia, por eso también en tiempos de tribulaciones debemos gozarnos a pesar del dolor y el sufrimiento que enfrentamos, porque Dios siempre mora con sus hijos.

El pecado nos sumerge en la peor miseria, pero Dios no nos deja bajo esa prisión de maldición, por eso es que a través de procesos difíciles en nuestras vidas nos hace sentir la consecuencia del pecado, para que reaccionemos a tiempo, no sea que ahí nos alcance la muerte, porque no solo la muerte física es la consecuencia de la maldad humana, sino también la muerte espiritual, lo cual es la separación por siempre de la presencia de Dios.

Gracias a Dios por los tiempos difíciles de nuestra vida, porque a través de todos ellos también hemos sido quebrantados, porque una vez ablandados Dios nos da la forma perfecta con la que se glorifica, pero a laves, con la que podemos disfrutar en verdad nuestra vida aquí, y con la que también nos prepara para la vida venidera con él en la gloria celestial.

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