Con Dios nuestra vida es eterna

Dios es el creador de la vida y nuestro sustentador, es por eso que dependemos de su providencia para vivir bien.

Nuestra fe debe ponerse en Cristo, pues a través de él podemos librarnos de la muerte y de la perdición eterna, solo mediante su sacrificio en la cruz hoy podemos disfrutar de la salvación y de la vida eterna. Esto es lo único que nos puede hacer vivir bien aquí a pesar de las adversidades, esperando la consumación de los tiempos para vernos con él en gloria.

Sólo Dios puede hacer que trascienda nuestra vida aún más allá de la muerte física, él es el único que puede añadirle eternidad a nuestra vida, para eso nos proveyó a Cristo nuestro salvador. Pareciera ilógico que es necesario renunciar a esta vida para encontrar la eterna, pero en verdad, tenemos que aprender a poner nuestra mirada en las cosas eternas, poniendo nuestra fe en Cristo. No debemos aferrarnos a lo que se acaba, sino a lo eterno.

Esta vida es hermosa cuando la vivimos para la gloria de Dios y dependiendo totalmente de él, pero todos los días experimentamos el dolor y la aflicción, estas son señales de que esta vida física naturalmente se desgasta, y por lo mismo es un mensaje al corazón, de que es necesario asegurar nuestra eternidad con Dios, por eso debemos creer que Dios es el único que nos salva de esta condición mortal, a través de la vida eterna que con Cristo nos ofrece, porque el ya murió para que nosotros vivamos hoy eternamente.

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