Las palabras de los chismosos son peligrosas

Los chismes, las calumnias o la información entregada por los chismosos es dañina, destructiva y es la forma favorita de satanás para afectar y crear problemas que dividen y que desencadenan problemas que a veces son difíciles de parar. Lo cierto es que un chisme deja de propagarse cuando llega a oídos de una persona sensata y consagrada a Dios.

“Ante una persona chismosa debemos ser firmes y tenemos el deber de reprender, porque todas las consecuencias de los chismes son fatales, y por lo mismo hay que coadyuvar siempre para la solución de conflictos a tiempo, no sea que después nos lamentemos por irresponsables en la situación.”

Aunque los chismes sean dichos con suavidad, sus golpes son ásperos, aunque sean comunicados con palabras deliciosas, una vez dentro del corazón actúa como veneno. La boca del chismoso perverso es como la escoria, muy difícil de quitar, su lengua es sucia como trapo de inmundicia despreciable ante Dios. Por esto es por lo que debemos tener mucho cuidado de lo que comunicamos, cómo lo comunicamos y con quien nos comunicamos.

El chismoso y el chisme quita el buen nombre, mata en vida a la persona, siendo esto precisamente el propósito del diablo, quien es asesino desde el principio. Por eso es por lo que el chismoso siempre lastimará con sus palabras, a la vez que se auto destruye. Al final si un chisme no es parado romper relaciones y afecta amistades. En usted y en mí está ser de bendición o de maldición cuando recibimos información de un chismoso.

No acumulemos engaño, mentiras, chismes y calumnias, mejor que nuestro corazón y entrañas sean llenos de lo que provoca gozo y esperanza. Seamos comunicadores de la buena noticia, del mensaje que nos une con Dios, con nuestros hermanos y que permite que el que comunica y recibe el mensaje gocen de las bendiciones de Dios, de una vida de paz y de salvación eterna.

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