Caminemos con Dios en este año nuevo

Parados ante el futuro nos hace estar frente a lo desconocido, pero al caminar con la presencia de Dios siempre vamos a lo seguro y mejor. Al iniciar cada año tenemos anhelos, establecemos metas y propósitos, añorando que todo se cumplan. Por todo esto, hay que obedecer a la dirección divina que nos conduce a los anhelos correctos y a sus logros. Porque, aunque no conozcamos el mañana, Dios sí lo conoce y lo controla, por lo que todo lo permitirá para nuestro bien.

Con Dios siempre tendremos mucho por hacer en nuestro futuro cualquiera que este sea, y jamás podemos extraviarnos si vamos caminando conforme a su corazón, es de decir, tal y como él quiere. Por tal motivo, en este año nuevo, la experiencia debe ser con Dios en una relación sólida en Cristo, y no sólo como actos religiosos convenencieros, como para que nos vaya bien y logremos nuestros sueños.

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