Pidamos el pan de todos los días

Debemos estar convencidos de que Dios tiene el pan que necesitamos y que él espera nuestra oración para proveernos. Nuestro conocimiento de Dios debe ser tal que estemos confiando que él quiere sustentarnos y que puede hacerlo sin ningún problema. Si tenemos posesiones que nos aseguran el pan de hoy y el de mañana procuremos ser agradecidos, y no por eso debemos dejar de pedirle a Dios el sustento.

«Siempre hay que reconocer y agradecer a Dios por el pan de todos los días, porque eso también nos ayudará a reconocer que el pan es nuestro, lo cual significa que debemos estar dispuestos a compartirlo. El pan viene de Dios y es para todos. Cuando somos agradecidos con Dios, también somos compartidos con el prójimo, y así recibiremos más bendiciones de Dios, porque no sólo de pan el hombre vivirá.»

Dios nos creó con capacidades y habilidades para cumplir con roles en esta vida, así podemos ser de bendición para otros y, a través de esto Dios nos provee el pan. Por esto es por lo que, hay que orar a Dios para que nos de discernimiento de nuestros dones, capacidades y oficios, porque seguro así podremos trabajar honradamente y recibir el pan del cielo. Con la ayuda de Dios podemos ser emprendedores y podemos tener un empleo conforme a su voluntad.

Dios nos quiere ayudar con todo lo que necesitamos para ser productivos y serviciales, teniendo la visión principal de honrarle. De esta manera tendremos las cosas que nos servirán de sustento y tendremos también la capacidad espiritual para disfrutar todo y vivir siempre contentos con lo que Dios quiera darnos y aún en lo que no nos quiera dar. Roguemos a Dios por puertas abiertas en lo laboral, por oportunidades en los negocios y empresas, y para que nos fortalezca y así estemos activos y recibiendo de él el pan de todos los días.

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