Solamente en Cristo

Estemos seguros de que al seguir a Jesús nos lleva por el sendero de la vida, porque él es la vida que vino al mundo para salvarnos de la separación de Dios, puesto que estar separados de Dios es estar bajo muerte espiritual. Cristo es la verdad que nos liberta del poder del mal, nadie puede ser libre a menos que reciba el evangelio en su vida y se deje moldear por él. La verdad de Dios nos hace libres, ya que el pecado entró por oír a satanás y obedecer la palabra de su mentirá, y ahí quedó el ser humano esclavo espiritualmente.

«La palabra del maligno nos opone a Dios y nos aleja de Dios, y quienes andan así son llevados a la condenación. Hoy por gracia de Dios tenemos la solución para este problema, puesto que sólo basta creer en Cristo y nuestra vida cambiará al igual que nuestro destino. No estemos más perdidos y sin rumbo glorioso, no sigamos engañados en el error y no estemos más en condición de muerte espiritual, abracemos por la fe a Cristo, todas sus promesas y bendiciones, así seremos unidos a Dios para vida eterna.»

El camino glorioso de Cristo en esta vida nos hace pasar por la cruz, ya que hay que negarse a uno mismo, renunciar a otros rumbos que no traen ningún beneficio eterno. Sin este camino no hay a donde ir para pasar la eternidad en gozo, sin Cristo no hay conocimiento para conocer lo que es correcto, y sin él no hay que vivir, ni para que vivir, porque todo es miseria y dolor. Aunque hay quienes digan que sus vidas son felices por donde andan, por su forma de pensar y de vivir, en realidad, si Cristo no está ahí presente, tal felicidad es vana, pronto pasará y no quedará nada.

Consideremos que aparte de Cristo no hay otra forma de llegar a Dios y de participar de sus bendiciones eternas. Así que, no debemos poner nuestra confianza en las personas, en religiones o en ritos para salvarnos, sólo Cristo salva, sólo él nos da la vida eterna, sólo a través de él podemos tener la promesa gloriosa de pasar con Dios la eternidad. Esto no significa que no debamos participar de la vida congregacional y de una vida cultica, lo que significa es que nadie puede ser parte de la iglesia como su cuerpo si antes no cree en él y le recibe en la vida, y tampoco ninguna practica cristiana tendría sentido sin nuestra fe en él. Por esto es por lo que tenemos que decir, Solamente en Cristo.

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