Sirvamos a todos en humildad

Jesús nos enseña con palabras y con su ejemplo, que debemos mostrar humildad y amor por otros, de tal manera, que estemos dispuestos a sacrificar para bendición de los demás y de igual manera, hay que ser capaces de doblegarnos para servir con mansedumbre y humildad. Pero esto, no solamente es una enseñanza, es un mandamiento que se debe practicar como evidencia de experimentar la gracia de Cristo, con la que de manera gratuita somos salvos.

«Toda la obra de Cristo hasta culminar en la Cruz muestra la renuncia de su gloria para pensar en nosotros, porque él se hizo siervo para servirnos al grado de salvarnos entregando su propia vida al martirio. Así todos los que somos seguidores de Cristo, los que creemos en él para salvación y vida eterna debemos ser servidores los unos a los otros, como evidencia de vivir la gracia que salva, pero también como algo necesario para la mutua edificación.»

A lo largo de nuestra vida debemos estar dispuestos para hacer instrumentos en las manos de Dios y así seguramente en todo lo que hagamos nuestro prójimo será beneficiado, pero también lo seremos nosotros porque hay muchas promesas para quienes sirven con humildad y amor, y porque Dios usará a otras personas para nuestra edificación y bienestar cristiano.  Hay que reconocer que siempre vamos a necesitar de los demás creyentes para nuestra fortaleza cristiana u así de esa manera iremos siendo preparados para toda buena obra.

Todas las bendiciones espirituales que Dios nos ofrece las recibimos cuando dejamos de sentirnos capaces y autosuficientes, esta actitud de humildad permitirá que recibamos la gracia de Dios, pues Dios siempre resistir a los soberbios y orgullosos.  Por esto es por lo que, el servir a los demás mirándolos incluso como superiores a nosotros mismos será la evidencia de que nos hemos doblegado ante Dios para aceptar sus bendiciones espirituales por medio de Cristo, siendo éstas principalmente la salvación y la vida eterna. 

No tengamos miedo de servir con total entrega y sacrificio, porque Dios nos va a ayudar y nos va a bendecir. Asimismo, el que es humilde para servir será exaltado, tendrá como herencia el Reino de los cielos. Por lo tanto, sirvamos a todos en humildad.

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