Por Cristo es quitada nuestra culpa delante de Dios

Nuestra culpa por el pecado solo puede ser quitada por medio de la fe en Cristo, es decir, sin Cristo el ser humano continuaría bajo maldición por el pecado y bajo condenación. Cristo vino al mundo para exponer su vida ante la ira de Dios quien buscaba castigar a los pecadores, y al tomar Cristo nuestro lugar recibió el castigo que nosotros merecíamos. De esta manera somos liberados del castigo eterno, nuestra culpa fue quitada porque no hay razón ahora para ser castigados una ves que todo ya fue pagado.

“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;” Romanos 1:17-18 RVR1960

La fe en Cristo es la confianza de que él es nuestro Salvador, que su obra es suficiente para que seamos salvos. De esta manera entramos en comunión con Cristo y nuestra vida es unida a Dios y transformada por el poder del Espíritu Santo. Dios nos declaró sin culpa solamente por gracias, porque en realidad éramos culpables, pero también por medio del evangelio y con el poder del Espíritu Santo nos hará justos, esta obra ya comenzó y durará toda la vida y se completará cuando Cristo regrese por su iglesia.

La ira de Dios abarca a todas las personas, pero somos libres de ella los que estamos cubiertos con la sangre de Cristo. Así que, los que no crean en Cristo serán castigados eternamente, porque Dios no dará por inocente al culpable, a menos que por la fe Cristo sea recibidos en la vida para ser el Salvador. Dios resiste a todos aquellos que son contrarios a su santidad, pero no importando cuales o cuantos sean los pecados de las personas, si se acercan a él por medio de Cristo son aceptados, perdonados y salvados.

Absolutamente todas las personas necesitamos de Cristo, porque bajo la influencia del pecado no se puede vivir conforme a la verdad de Dios, no se le da honor a la justicia de Dios, sino que se vive en todo opuestos a la santa justicia de Dios. Como nadie de nosotros por si solo podía hacer lo bueno y salir de lo malo, Dios nos dio a Cristo para que nos liberara del poder del pecado, y para que ahora nuestra vida sea conformada a la verdad de Dios.

Nadie de nosotros logra tener la aprobación delante de Dios con obras personales, es solo por la obra de Cristo, por eso nadie se gana la salvación por la justicia personal, sino que participamos de la justicia con la que Dios nos declara sin culpa, y esto es solo por la fe en Cristo. Al no poder cumplir nosotros con la justicia de Dios Cristo vino a cumplirla por nosotros y así es como somos salvos sólo por medios de Cristo, así recibimos la vida eterna cundo estábamos bajo maldición y condenación. Por Cristo es quitada nuestra culpa delante de Dios.

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