Con Dios somos vencedores en las grandes batallas de esta vida

Nuestra lucha es espiritual, porque detrás de toda oposición está satanás queriendo detener la obra de Dios en nosotros y con nosotros, por eso siempre debemos aferrarnos a Cristo porque con él somos vencedores y Dios por medio de él nos da todo lo que necesitamos para perseverar. Dios nos garantiza el bienestar en todo momento si confiamos en él, por eso hay que estar en calma a pesar de las cosas difíciles que enfrentamos, ya que Dios hace que en todo seamos bendecidos.

“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.” 1 Samuel 17:45-46 RVR1960

Nadie puede derrotar a Dios, ni nadie puede impedir su propósito, por eso siempre hay que buscar en Dios todas las cosas y hay que depositarnos en sus manos sabiendo que somos importantes para él y que siempre nos exaltará ante el mal, porque nos hizo sus hijos para ser vencedores en el nombre de Cristo. Si hoy has venido fallando y fracasando, revisa cuales son tus armas, si son las que este mundo te da, o si son las espirituales que provienen de Dios.

Que nunca se nos olvide que satanás busca nuestra destrucción y muerte, que con su astucia busca infundirnos miedo y que lleguemos a la conclusión de que estamos acabados en esos momentos difíciles. El diablo nos rodea esperando el momento preciso para atacarnos, y es en ese momento cuando ponemos nuestra mirada en lo físico y material y descuidamos nuestra vida espiritual al ser deficientes en la comunión con Dios.

Dios nunca ha perdido ninguna batalla y su nombre es el más grande, su poder es inalcanzable y su amor por nosotros es infinito, así que siempre debemos confiar en quién es Dios y en su maravilloso plan de salvación, ya que solamente de esta manera es como estaremos firmes ante el maligno y vamos a superar todas las adversidades de esta vida hasta que lleguemos a la gloria celestial. Así que, tengamos mucho gozo y esperanza, porque con Dios seremos vencedores en las grandes batallas de esta vida.

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