Descanso eterno

La religión se vuelve una carga pesada cuando Cristo está ausente, porque por más que nos esforcemos no podemos desprendernos del pecado, ni ser libres de satanás por nuestro esfuerzo personal. Es imposible que lleguemos a merecer la gloria celestial por nuestras buenas obras, así que resulta sin provecho el esfuerzo personal por medio de nosotros mismos.

«El evangelio es la buena noticia de que Cristo hizo todo para que podamos ser salvos, y para que podamos disfrutar de todas las riquezas del reino celestial, solamente debemos creer en él y confiar en su obra. Nuestra relación con Cristo principalmente se trata de confianza, porque todo depende de su sacrificio para salvarnos, pero algunos viven agobiados creyendo que todo depende de nuestras obras ante la ley.»

Cristo ya cargó con todos tus pecados y sufrió tu condenación, por lo tanto, ahora puedes disfrutar del descanso espiritual al tener la seguridad de que no pagarás por tus pecados y que eres libre para siempre de todos ellos. El enorme peso del pecado siempre hará que las personas no disfruten vivir y los que no se arrepientan serán atormentados por toda la eternidad en el infierno.

Todas aquellas cosas que afligen tu vida tienen respuesta y solución en Cristo, porque por medio de él Dios nos da todas las cosas. Si sientes mucho cansancio al punto de desmayar por todas las adversidades que sufres, busca la ayuda de Dios a través de Cristo, porque Dios puede quitarnos esas pesadas cargas, nos fortalece para superarlas y por medio de ellas nos hace sentir su amor al obrar en nuestro beneficio. Así que, acepta el descanso eterno que Cristo hoy te ofrece, para que perseveres en la carrera de la fe hasta el día de la gloria celestial. 

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